El origen de la antigua música eclesiástica, con carácter de monodia, cantada en la liturgia del Rito Romano bajo el nombre de Canto Gregoriano, se remonta a un pasado lejano. El nombre tradicional se deriva de el del Papa Gregorio el Grande (hacia el año 600). Gregorio I, fue Doctor de la Iglesia. Cursó leyes y hacia el año 570 obtuvo el cargo de praefectus urbis. Se retiró después a su propia casa, la cual convirtió en cenobio. En el año 578 se ordenó sacerdote y en el 590 fue elegido Papa; tuvo que hacer frente a una gran crisis por haber fracasado la restauración de Justiniano. Fue el primer pontífice que con su revisión pastoral y su reforma se abrió al mundo germánico. Debido a un dato aportado por su biógrafo, se admitió más tarde y de manera generalizada, que este Papa no sólo había pulido y arreglado el repertorio musical de la antigua música eclesiástica, sino que incluso fue él mismo autor, bien en parte o bien totalmente, de numerosas melodías. Fueron sus obras: pastorales, Regula pastoralis; hagiográficas, Libri quattuor dialogorum; y homilíticas Homiliae 22 in Ezech, y Homiliae 40 in Evang. En su iconografía se le representa recuentemente escribiendo bajo el dictado e inspiración del Espíritu Santo, que aparece simbólicamente en forma de paloma situada cerca de su oído.
lunes, 28 de octubre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
Colección Música Sacra
1.- Canto Gregoriano
2.- Canto Ambrosiano
3.- Canto Mozárabe
4.- Canto Copto
5.- Canto Gregoriano 2
6.- Canto Gregoriano 3
7.- Canto Armenio
8.- Canto Siro-Malabar
9.- Canto Griego
10.- Canto Siro-Antioqueno
martes, 24 de septiembre de 2013
Serie Padres de la Iglesia: Carta de San Atanasio sobre la interpretación de los Salmos
De la Guía práctica de los Padres de la Iglesia de Hamman:
"Alejandría conoció
en la antigüedad cristiana una estirpe de hombres ilustres por su cultura, su
acción y su santidad. Allí se sucedieron en el siglo tercero Clemente y Orígenes,
que formaron escuela. La ciudad es célebre desde entonces por su tradición teológica.
Atanasio es de una generación más joven. De pequeño conoció la persecución que,
lejos de atemorizarle aceró su carácter hasta la intransigencia, cosa que le
reprocharán sus adversarios. Con la inflexibilidad del mártir defenderá la
ortodoxia del Concilio de Nicea. Toda su existencia está consagrada a combatir la
herejía arriana, que negaba la divinidad de Cristo.
Atanasio es más
egipcio que griego. Habla corrientemente el copto y lo escribe. Ha nacido en
medio un pueblo al que conoce bien y cuya lengua habla aprendida sin duda en la
calle. Tiene al pueblo sus manos y cuando es preciso lo sabe manejar como un
tribuno. Y el pueblo le permanecerá fiel en medio de todas las vicisitudes de
su agitada vida.
La mayor parte
de las obras teológicas se esfuerzan en refutar el arrianismo y en defender la
fe de Nicea. El obispo de Alejandría tiene conciencia de que se juega la
esencia del cristianismo. En primer lugar escribió tres discursos contra los arríanos,
que dan una síntesis
de la teología trinitaria. Atanasio desarrolla el mismo tema en una serie de
cartas.
Este luchador no
podía contentarse con exposiciones irénicas. A lo largo de las querellas arrianas
se confirma como un violento polemista. Tiene respuestas duras. Egipto no nos
ofrece apenas modelos de mansedumbre.
Atanasio
encuentra una especie de placer en la lucha. El mismo nos confiesa: «No me
canso, sino que por el contrario gozo defendiéndome».
En todas sus
obras Atanasio aparece como un luchador. Ama la lucha, pega fuerte, no teme los
golpes, está dispuesto a soportarlos y presto a devolverlos multiplicados. Es
capaz de emoción y de sensibilidad…
Es conciso sin
sequedad. No pretende conmover sino convencer. Razona y prueba. Procura decir
la última palabra.
Admirado por los
contemporáneos por la firmeza de una acción que ningún revés ni golpe puede
parar, Atanasio fue aclamado en la historia como «pilar de la Iglesia»."
Publicamos este mes "Carta de San Atanasio sobre la interpretación de los Salmos" acompañada de una breve marco histórico y una biografía del santo. Ilustra la publicación la obra de la artista plástica Prof. Sara Calarco.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Serie Padres de la Iglesia: Cartas de San Ignacio de Antioquía
De la Guía práctica de los Padres de la Iglesia de Hamman tomamos estos párrafos referidos a san Ignacio de San Ignacio de Antioquía, de quien publicamos sus 7 cartas.
"San Ignacio es obispo de Antioquía en los comienzos del siglo segundo, en el momento en que la Iglesia cumple cincuenta años de existencia. es sin duda, junto con el Papa Clemente de Roma, el primer escritor de la Iglesia, venido del paganismo, preparado por los filósofos griegos. Al expresar el más puro amor a Cristo, la lengua y el pensamiento griegos reciben su consagración suprema. Sirven en adelante a una Señor nuevo, que ha bautizado con su sangre el mundo gentil con todos sus valores auténticos.
La Iglesia que gobierna el joven obispo es de origen estrictamente helénico. Es testigo del primer progreso de la evangelización. Desde finales del siglo primero los cristianos no se contentan con integrar las figuras relevantes, saben ponerlas al frente del timón. Ignacio hace que se enriquezcan con una personalidad de incomparable calidad.
En tiempo del emperador Trajano (85-117), Ignacio es arrestado, juzgado y condenado a las fieras. Toma el camino de los confesores de la fe y será ejecutado en Roma, que se reserva las víctimas de más prestigio.
Ignacio no tiene más pasión que la de imitar a Cristo. Es para seguirle perfectamente por lo que aspira al martirio y a dar su vida como El: perderlo todo para encontrar a Cristo: «Que nada visible o invisible me impidan alcanzar a Cristo. Que todos los tormentos del diablo caigan sobre mí, con tal de que yo llegue a Cristo... Es más glorioso para mí morir por Cristo que reinar hasta los confines de la tierra. A El es a quien yo busco, a ese Jesús que ha muerto por nosotros. A El es a quien yo quiero, a El que ha resucitado por causa nuestra. Ahora es el momento en el que comenzaré a vivir» (Carta a los Romanos 5,3; 6,1-2).
A todas las comunidades les recomienda la caridad. Esta palabra se repite como un estribillo, resume para él la fe que quema su corazón. La fe es el principio, la caridad, la perfección. «La unión de las dos es Dios mismo; las otras virtudes les acompañan para conducir al nombre a la perfección» (Carta a los Efesios 14)."
domingo, 8 de septiembre de 2013
Magnificat
Magnificat anima mea Dominum,
et exultavit spiritus meus in Deo salutari meo,
quia respexit humilitatem ancillae suae.
Ecce enim ex hoc beatam me dicent
omnes generationes, quia fecit mihi magna
qui potens est, et sanctum nomen eius,
et misericordia eius
ad progenie in progenies timentibus eum.
Fecit potentiam in brachio suo,
dispersit superbos mente cordis sui,
deposuit potentes de sede,
et exaltavit humiles,
esurientes implevit bonis,
et divites dimisit inanes.
Suscepit Israel puerum suum
recordatus misericordiae suae,
sicut locutus est
ad patres nostros
Abraham et semini eius in saecula.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Serie Padres de la Iglesia
1. Cartas de San Ignacio de Antioquía.
2. Carta de San Atanasio de Alejandría sobre la interpretación de los salmos.
3. Cartas de San Clemente Romano
4. Apología Primera de san Justino Mártir.
5. Fragmentos del Protréptico de San Clemente de Alejandría.
6. Textos escogidos de San Cipriano de Cartago.
7. Fragmentos de la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea.
8. Fragmentos de Catequesis de San Cirilo de Jerusalén.
9. Sermón "Atiende a ti mismo" de San Basilio de Cesarea (el Magno).
10. Textos escogidos de San Gregorio Nacianceno.
11. La meta divina y la vida conforme a la Verdad de San Gregorio de Nisa.
12. Homilías de San Juan Crisóstomo
lunes, 26 de agosto de 2013
Pequeños Escritos Universales
Pequeña comunidad de fieles
laicos de Córdoba, Argentina. Publicamos obras que han sido y son relevantes para nuestra cultura, reconociendo a Dios nuestro Señor, el único centro
de nuestras publicaciones. A Él, que es la Suma Belleza lo encontramos en estas obras y con San
Agustín decimos: "...Y supe, Señor que estabas en mi alma y yo estaba
fuera, así te buscaba mirando la belleza de lo creado."
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